Bombas
Bombas Venezolanas
Una verdadera explosión de sabor.
Nuestra masa, de alta hidratación y fermentación prolongada, logra una textura increíblemente suave por dentro y ligeramente crujiente por fuera. Cada bomba se fríe en su punto perfecto y luego se rellena con deliciosos sabores.
Rellenos disponibles:
• Crema pastelera
• Nutella
• Dulce de leche
Al realizar tu pedido, contáctanos para elegir tu sabor favorito según disponibilidad
Cachitos de Jamón
Clásicos de la panadería venezolana, los cachitos caraqueños son media luna de sabor y tradición. El relleno jugoso de jamón cocido, se envuelve en una masa suave, ligeramente dulce y dorada al horno. Cada unidad representa un desayuno típico, una merienda sustanciosa o simplemente una razón para sonreír.
Su forma curvada, su brillo tentador y su aroma cálido los convierten en favoritos absolutos en cualquier vitrina o mesa familiar.
Cachitos de jamón y queso crema
Cachitos de Mortadela de Pistacho
Pan de Hamburguesa- 6 unidades
Pan Relleno de Dulce de Leche
Este pan artesanal combina suavidad y dulzura en una pieza generosa de 38 cm. Relleno con cremoso dulce de leche, cada corte revela una miga tierna y fragante que se funde con el sabor envolvente del relleno. Con un peso de 727 gramos, es ideal para compartir momentos familiares, meriendas o para consentirse sin motivo. Su corteza dorada y brillante agrega el toque casero que lo convierte en un favorito.
Pan Relleno de Nutella
Una indulgencia hecha pan. Con 38 cm de puro placer artesanal y 715 gramos de suavidad, este pan dulce esconde en su interior un relleno generoso de Nutella que transforma cada rebanada en una experiencia de sabor envolvente. Su miga tierna contrasta con la untuosidad del relleno, mientras la corteza dorada promete momentos dulces, cálidos y memorables. Perfecto para compartir, regalar o disfrutar sin excusas.
Pan Relleno de Queso
Una delicia que conquista por dentro y por fuera. Con sus 764 gramos de ternura y 38 cm de sabor, este pan dulce encierra un relleno cremoso de dulce de queso, que se funde con cada bocado de miga suave y esponjosa. La corteza ligeramente dorada aporta el contraste perfecto a su corazón lácteo, creando una experiencia que acaricia el paladar y reconforta el alma. Ideal para acompañar momentos especiales o para volver cotidiano lo extraordinario.